TRIPTÓFANO: AMINOÁCIDO PARA LA ANSIEDAD Y DEPRESIÓN

triptofano

Nos encontramos sometidos a estados emocionales que afectan nuestro bienestar integral, producto de la cuarentena que se vive en muchos países del mundo. Tenemos dos opciones: Sumergirnos en los miedos y temores terminando en estado de ansiedad y depresión o hacemos uso de nuestra inteligencia emocional para mantener los ánimos arriba dándole una dosis extra de serotonina “La Hormona de la Felicidad” por medio de la sabia naturaleza que Dios nos regaló para proporcionar a nuestro cuerpo los nutrientes que movilizan las hormonas que equilibran nuestra homeostasis.

¿ QUE ES EL TRIPTÓFANO?

El L-triptofano es  un aminoácido “esencial” ya que el cuerpo no lo puede sintetizar. Se debe obtener de los alimentos. El L-triptofano se utiliza para tratar los trastornos mentales; para ayudar a dejar de fumar; para el rendimiento deportivo; para tratar los síntomas emocionales en personas con trastorno disfórico premenstrual (TDP); no obstante, no existe evidencia científica de calidad para apoyar muchos de esos usos. Existe cierta inquietud de que el uso EXCESIVO  de L-triptofanoN sobretodo con la suplementación  podría causar una condición llamada síndrome eosinofilia-mialgia (EMS).

Ayuda a la producción de la serotonina que evita la depresión, el mal humor y, por tanto, la inestabilidad emocional.

Lo cierto es que el triptófano interviene en procesos básicos y vitales para nuestro organismo. Uno de los más importantes es la síntesis de la serotonina, un neurotransmisor que ejerce una enorme influencia en el sistema nervioso central, en tanto que regula numerosas funciones como el estado de animo. Es conocido popularmente como la ‘hormona de la felicidad’, pues cuando existe un déficit acusado hacen su aparición la depresión, el mal humor, los trastornos psicológicos y, por tanto, la inestabilidad emocional. Así lo sugieren los cuantiosos estudios que se han llevado a cabo como, por ejemplo, el realizado por el doctor W. Poldinger de la Universidad de Basel, en Suiza. La falta de serotonina ocasiona muchos trastornos, entre ellos depresión, ansiedad, angustia, irratibilidad y, en definitiva, tristeza.

La serotonina se sintetiza a partir de este triptófano, que debe ser incorporado en la dieta diaria, ya que el cuerpo no lo produce. De tal modo, los alimentos ricos en triptófano funcionan como antidepresivos naturales, sin necesidad de recurrir a psicofármacos.

Entre los alimentos, especialmente ricos en triptófano, que por lo tanto, aumentan los niveles de serotonina, se encuentran el pavo, pollo, leche, queso, pescado, huevos, tofu, soja, semillas de ajonjolí y de calabaza, nueces, maní y mantequilla de maní. Sin embargo, para sintetizar serotonina, el cuerpo necesita además de triptófano, ácidos grasos omega 3, magnesio y zinc. Por tal motivo, alimentos ricos en magnesio como los plátanos, las nueces, las legumbres, las verduras y el germen de trigo, también son considerados antidepresivos naturales, ya que actúan favorablemente, para el aumento de la serotonina.

¿ QUE DICE LA EVIDENCIA CIENTIFICA?

Natural Medicines Comprehensive Database (La Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales) clasifica la eficacia, basada en evidencia científica, de acuerdo a la siguiente escala: Eficaz, Probablemente Eficaz, Posiblemente Eficaz, Posiblemente Ineficaz, Probablemente Ineficaz, Ineficaz, e Insuficiente Evidencia para Hacer una Determinación.

La clasificación de la eficacia para este producto es la siguiente:

Posiblemente eficaz para…
  • Tratamiento del trastorno disfórico premenstrual (TDPM). El tomar 6 gramos diarios de L-triptofano parece disminuir los cambios en el estado de ánimo, la tensión e irritabilidad en las mujeres con TDPM.
  • Ayudar a dejar de fumar. El tomar L-triptofano parece ayudar a dejar de fumar cuando se lo usa como tratamiento convencional.
Posiblemente ineficaz para…
  • Rechinar de dientes (bruxismo). La ingesta de L-triptofano no ayuda a tratar el rechinamiento de los dientes.
  • Dolor facial. La ingesta de L-triptofano no ayuda a reducir el dolor facial.

Insuficiente evidencia para hacer una determinación para…

  • Mejora del rendimiento atlético. Cierta investigación muestra que la ingesta de L-triptofano durante 3 días antes del ejercicio físico puede mejorar la fuerza durante el ejercicio. Esta mejoría en la fuerza ayuda a aumentar la distancia que un atleta puede recorrer en la misma cantidad de tiempo. No obstante, otra investigación preliminar muestra que la ingesta de L-triptofano durante el ejercicio físico no mejora la resistencia durante los ejercicios con bicicleta. No son claras las razones de estos resultados contradictorios. Es posible que el L-triptofano mejore ciertas mediciones de la capacidad atlética, pero no otros aspectos. Por otro lado, podría ser necesario ingerir el L-triptofano unos días antes del ejercicio físico para ver algún beneficio.
  • Trastorno de hiperactividad y déficit de atención (THDA). Existe cierta evidencia de que los niveles de L-triptofano son más bajos en niños con TDHA. No obstante, la ingesta de suplementos de L-triptofano no parece mejorara los síntomas del TDHA.
  • Problemas con la función mental en ancianos. La ingesta de una mezcla de L-triptofano y otros ingredientes puede mejorar levemente la función mental en los ancianos. No obstante, la mejoría es muy leve, por lo que podría no ser significativa. Además, no está claro si el beneficio se debe al L-triptofano a otros ingredientes.
  • Depresión. La investigación preliminar sugiere que el L-triptofano podría mejorar la eficacia de los medicamentos que se usan comúnmente para la depresión.
  • Cicatrización de úlceras por la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori). La investigación muestra que la ingesta de L-triptofano, en combinación con el medicamento contra la ulcera omeprazol, mejora el índice de cicatrización en comparación con la ingesta de omeprazol solo.
  • Tratamiento de los trastornos del sueño. La ingesta de L-triptofano podría disminuir la cantidad de tiempo que lleva dormirse y mejorar el estado de ánimo en personas sanas con trastornos del sueño.
  • Trastorno afectivo estacional (TAE). Investigaciones preliminares sugieren que el L-triptofano podría ayudar para el tratamiento del TAE.
  • Tratamiento de la apnea del sueño. Existe cierta evidencia de que la ingesta de L-triptofano podría disminuir los episodios en ciertas personas que periódicamente dejan de respirar durante el sueño (apnea).
  • Ansiedad.
  • Otras afecciones.

Se necesita más evidencia para poder aprobar el L-triptofano para estos usos.

OTROS ESTUDIOS

Tras seis semanas administrando a un grupo de pacientes 100 miligramos de 5-HTP 3 -sustancia química procedente del triptófano- tres veces al día, comprobaron que cerca del 50% mejoraba los síntomas de su depresión. Además, presentaban más tolerancia a la terapia y reducían la tasa de recaídas. Asimismo, la serotonina es un potente tranquilizante y está implicada en la regulación de procesos tan dispares como el hambre la sensación de dolorel deseo sexual, la agresividad o la temperatura.

¿Hay preocupación por la seguridad de su uso?

El L-triptofano NO ES POSIBLEMENTE SEGURO cuando se ingiere como medicina. Su uso ha estado vinculado con más de 1500 casos del síndrome de eosinofilia y mialgia (SEM) y 37 muertes. El SEM es una condición neurológica con síntomas que incluyen fatiga; fuerte dolor muscular; dolor de los nervios; cambios en la piel; calvicie; erupciones; y dolor e hinchazón que afectan las articulaciones, el tejido conectivo, los pulmones, el corazón y el hígado. Los síntomas tienden a mejorar con el tiempo, pero algunas personas pueden sufrir los síntomas por hasta 2 años después de haber desarrollado SEM. Algunas personas han reportado que sus síntomas nunca han desaparecido completamente.

En 1990, el L-triptofano fue removido del mercado debido a estas preocupaciones sobre su seguridad. Después de la disminución del número de productos que contienen L-triptofano, el número de casos de SEM disminuyeron dramáticamente. Se desconoce la causa de los casos de SEM en los pacientes que están tomando L-triptofano, pero hay cierta evidencia que sugiere que se puede deber a productos de L-triptofano contaminados. Alrededor del 95% de los casos de SEM fueron asociados con el L-triptofano producido por un solo fabricante en Japón. En este momento, bajo la Ley de Educación y Salud de los Suplementos Dietéticos (DHSEA), el L-triptofano está disponible y comercializado como un suplemento dietético.

El L-triptofano puede producir algunos efectos secundarios tales como acidez, dolor estomacal, eructos y gas, náuseas, vómitos, diarrea y falta de apetito. Puede también producir dolor de cabeza, mareos, somnolencia, sequedad de la boca, visión borrosa, debilidad muscular y problemas sexuales.

Advertencias y precauciones especiales:

Embarazo y lactancia: El uso del L-triptofano PROBABLEMENTE NO ES SEGURO en el embarazo porque puede dañar el feto. No se tiene suficiente información sobre la seguridad del L-triptofano durante la lactancia. Evite usar L-triptofano durante el embarazo y la lactancia.

Trastorno de los glóbulos blancos llamado eosinofilia: El L-triptofano puede empeorar esta condición. El L-triptofano ha estado asociado con el desarrollo del síndrome de eosinofilia y mialgia (SEM).

Enfermedad del hígado o de los riñones: El L-triptofano podría empeorar estas enfermedades puesto que ha estado asociado con el desarrollo del síndrome de eosinofilia y mialgia (SEM).

 

 

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